Entrevista: Mujeres lesbianas, existen porque resisten

Por Tessa Galeana

Ser mujer no es fácil en un mundo donde los hombres gobiernan y controlan. Existen diversas formas de oprimir a una mujer en un mundo androcentrista, porque la misoginia evita que nosotras podamos realmente ser sujetas de derechos, se nos discrimina por cuestiones de clase, de raza e ideología. No perseguir las normas, representa un señalamiento brutal, además de las agresiones y el acoso al que nos enfrentamos constantemente. A las mujeres se nos obliga a mantener el orden establecido por el patriarcado, por lo que si alguna de nosotras no lo persigue, entonces, la violencia es doblemente ejercida hacia nosotras. Es así, que además de ser señaladas por no ser mujeres “buenas”, también se nos señala, por la orientación sexual.

Mujeres que gustan y desean a otras mujeres, han tenido que resistir en este mundo misógino, machista, heteropatriarcal, que las recrimina por no adjuntarse a la norma. Algunas mujeres, aún no han podido visibilizar su gusto por otras mujeres, sin embargo, existen y siguen luchando por visibilizar, no solo su actuar, sino también su sentir y su pensar. La siguiente entrevista, fue realizada a mujeres que existen y resisten, que trabajan, que sienten, que piensan, porque ser lesbianas no les ha impedido desarrollarse en cualquier ámbito, con contextos y realidades distintas, nos cuentan cómo es serlo en nuestra sociedad.

Mujeres entrevistadas:
Elisa H. Blengio, Psicóloga
Erika Rodríguez, Ingeniera Industrial
Sari, LAE
Anónima (Amor de Sari)

¿Cómo vives tu lesbiandad? 

Elisa: Con fuerza, conciencia, pasión, orgullo y libertad. Ciertamente es difícil cómo te perciben las demás personas, en ciertos espacios, pero siento que de alguna u otra manera siempre he podido adaptarme. Es importante decir que al menos el 60% de mis relaciones humanas son con lesbianas, entonces de alguna manera, mi mundo simbólico afectivo emocional es un mundo primariamente lésbico. 

Erika: Libre, abiertamente después de estar 21 años “en el closet”.

Sari: Hoy casi libre, pues no todo mundo sabe que soy lesbiana solo las personas que más quiero lo saben.

Anónima (Amor de Sari): En mi “closet de cristal”, diría una amiga, ya que se me nota a kilómetros.  

¿Formas parte de alguna colectiva Feminista? 

Elisa: ¡Sí! Soy fundadora de Labris Colectiva Feminista. Esta colectiva tuvo su primer momento en el año 2009 y 2010, entonces convocamos a la “Marcha Lésbica Feminista de Protesta 2010”, en conjunto con Tierra L, después quedó en pausa. Y para el año 2018 se volvió a activar, pero esta vez para realizar arte experimental feminista, ahí produje y actué en 3 ensambles artísticos.

Erika: Sí, en Morras para Morras de Torreón, Coah.

Sari: No, por el momento

Anónima (Amor de Sari): No

¿Cuáles son los tabús sobre el lesbianismo y que te han afectado? 

Elisa: Es posible que en el imaginario aún repose la idea de que las lesbianas queremos ser hombres, nada más falso, como dice Victoria Sendón de León ¿Quién querría ser la copia de un patético modelo? Ahora observo que hasta los hombres quieren dejar de serlo. Lo anterior sí lo concibo como toda una construcción cultural de lo masculino, sin embargo me parece que muchas lesbianas adoptamos ciertos rasgos de la masculinidad, pero los que no son nocivos, crueles o violentos. Una vez una amiga me dijo, no se trata de que seas “caballerosa” simplemente eres atenta y eso es una virtud.  Otro tabú podría estar vinculado a la forma en la que vivimos nuestra sexualidad, ciertamente, existimos quienes podemos transgredir los marcos clásicos del erotismo, pensando en tríos, orgías (jaja) o cualquier otro tipo de experiencia que desde el erotismo pueda salir del marco monógamo o de la alcoba. Pienso que nosotras generalmente tenemos experiencias eróticas sexuales, las más de las veces, desde el consentimiento y el descubrimiento, digo esto, porque sí he escuchado de lesbianas que se han sentido abusadas o violadas. 

Erika: Tabús siempre ha habido, antes en mi juventud no se decía, no se tocaba el tema, todos sospechaban de mí, pero nadie se atrevía a preguntar nada. Los hombres que me pretendían no lo creían cuando les decía la verdad, sobre por qué no les podía corresponder. Las mujeres evadiendo y pensando, tal vez, que yo me propasaría con ellas. Ahora las nuevas generaciones incluso feministas, si no son lesbianas o bisexuales, siento no les agrada mucho el tema, sigue siendo un tabú, estoy tratando, de hecho, de hacer una colectiva lesbofeminista en mi región, tengo contacto con otros colectivos en el país y ¡me encantan!

Sari: Que entre mujeres no se pueden amar, que eso no lo permite Dios y que me va a castigar, que no es natural 

Anónima (Amor de Sari): Que no es normal y/o natural, que es pecado y me voy a condenar. 

¿Has sufrido violencia por tu orientación sexual? 

Elisa: Sí, en una ocasión un vendedor ambulante le llamó a la policía para que nos llevaran al MP, a la que entonces era mi novia y yo, lo anterior porque nos habíamos besado, el señor terminó disculpándose, eso sucedió allá por el 2007, la discriminación ya era un delito en el Código Penal. Cuando era adolescente y se lo comuniqué a mi mamá, ella reaccionó muy mal y esto es parte de un standup que hice, ella me correteó con una escoba, mi hermana intervino y yo salí corriendo de la casa. Después he tenido diversos enfrentamientos violentos con mi papá, no exactamente por ser lesbiana, sino por tener actitudes y conductas que desafían sus “mandatos” o creencias, por no ser una mujer convencional.  

Erika: Yo llamaría violencia, a patrulleros que intentaban asustarnos por tomarnos la mano dentro de mi carro hace 20 años, igual policías entrando al bar gay a llevarse a cualquiera que estuviera bailando con alguien de su mismo sexo, violencia tener que ir a sacar a mis amigas porque policías las llevaron, al darse un beso también en antro gay, violencia cuando mi hermana me descubrió con mi pareja y me reclamó el hecho, juzgándome. Me parece también violentos los chistes homofóbicos en todo lugar, pero dolía más en el entorno familiar, eso sigue ocurriendo.

Sari: No, la verdad es que no he sufrido violencia  

Anónima (Amor de Sari): No directamente porque sepan de mi orientación, pero sí porque lo sospechen, con comentarios prejuiciosos.

¿Tu círculo familiar y amistoso ha sido empático contigo? 

Elisa: En el caso de mi familia, la mayoría del tiempo sí, sobretodo conforme he ido creciendo, cuando era adolescente joven era más difícil, ahora ya tengo 34 años y sin duda, hay mucho más respeto. En el caso de amigas y amigos, siempre, siempre lo han sido, sin excepción alguna. 

Erika: Sí, en realidad sólo le he hablado de esto a 2 primos, uno empático, una no mucho, mi madre hermosa, a pesar de que le cuesta, se portó bien cuando le confesé, mis amigos, los de verdad, sí, empáticos son pocos en realidad.

Sari: ¡Sí! Mis hermanos me aceptaron sin problema, a mi mamá le costó un poco saber que yo tenia novia, pero ahorita ya lo acepta un poco más. Mis amigas me siguen hablando igual, no hubo ningún cambio en su comportamiento y de un amigo que es gay, él sí me dijo que no lo podía creer, que si estaba segura.  

Anónima (Amor de Sari): Sí 

¿Qué opinas del amor entre mujeres no lesbianas? 

Elisa: Me parece un aspecto indispensable para transformar nuestra vida, empezando por el amor entre madres e hijas, que es un referente poco representado, en el arte o literatura, por ejemplo, en las películas de Disney, la mayoría de las princesas o protagonistas, no tienen madre. En la literatura, pienso un poco en La pianista de Jelinek, que plantea un relación tormentosa y hasta casi incestuosa entre la protagonista y su madre, estamos desnutridas de esos referentes, me parece indispensable retomarlos, partiendo de ahí, después vendrán las hermanas, las amigas. El feminismo nos ha demostrado que muchas de nosotras podemos continuar en este mundo patriarcal, gracias a otras mujeres. 

Erika: Es hermoso, es espiritual, cuando conecto con una morra de mi colectiva, es único, es sororo, daría lo que fuera por ellas, sin esperar absolutamente nada a cambio, más que ayudarles es un amor único, es hacernos fuertes, crecer, darnos, cuidarnos, arroparnos… ¡Es bello!

Sari: Es lo mas normal, amo a mi hermana, mamá y a mis amigas.

Anónima (Amor de Sari): Que es maravilloso y válido como cualquiera.

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